En la línea que nos divide,
invisible encuentro
diez palabras ásperas
a hilarse en el suceso
y sin embargo el tiempo
las sigue desprendiendo.
Ondulan sentimientos
que se proclaman blancos
algunos perpetuan las heridas opinan
tendrían que cerrarse.
y no ahogarme.
Tu silencio, mis reclamos
la culpa insuperable
debería desvancerse como yo.
Desprenden antojos, lágrimas y enojos.
Inherente
fue casi como lo que no quiso ser
Inentendible, injustificable,
para terminardesencontrando aquella confusión.
Se tornó opuesto efímero.
Incontrolable.
