23 April 2007
Dame una Z
El tema es: SOY UNA INSENSIBLE * NO ES EL CHICO * LAS MARIPOSAS NO EXISTEN .Porque la verdad es que, el otro día hablando con B, sacabamos conclusiones, de esas que uno saca solo cuando habla con mujeres, obvio, porque en nuestro mundo, querido amigo, las cosas son de otro color, con otro sabor y llenas de sensaciones, que no importa si existen o no, pero alguna vez alguien lo dijo, entonces, parece, deben suceder en algún momento con alguna persona.
Entonces, me puse a pensar con cuantas personas sentí esas "maripositas" en mi estómago o donde sea que supuestamente andan reboloteando durante algun beso, un abrazo, una mirada. Y no. Ahora, me pregunto ¿Existen? ... Ella dijo que si, que las sintió. Lamentablemente, hasta que no me pase, NO LO CREO. Que quede claro. Porque si me pongo a pensar más de una vez sentí esa "conexión instantanea" ... o no tan de prisa ... "conexión después de cruzar algunas palabras/miradas" ... ¿Será eso?¿No lo será?
Sucede que me encontré preguntandome ¿Por qué, si es que levanto la bandera del "prefiero estar *sola* que con alguien que no me mueva un pelo" sigo viendolo a él ... o ... a esto otro? ¿Cuál es realmente el objetivo? Se distinguir entre compañía y amor, y esta vez, no es amor, ni ahi. Y la verdad, no creo que el tiempo me ayude a concretar ese efecto, porque tendría que haber sido un flash. Trato de rememorar cada detalle, que no deja librado al azar, cada ausencia tuvo su excusa, perfecta, cada mensaje que me sorprende, entre una cosa y otra en la que me pierdo, esos abrazos que me sostienen y esa frase que una vez dijo cuando salía con otra señorita: "Estoy con ella porque la pasamos bien, pero se que no es LA mina". No tiene que afectarme porque se que él tampoco es EL tipo, pero me choca un poco. No me malinterpretes, me encanta ir a su casa, mirar el techo hasta las 6 de la mañana escuchando toda clase de música, dormir, dormir, dormir, delirar, acariciar, sentir, besar, etc ... pero no se que carajo me pasa. Los intentos de que "me guste un poco mas de lo que en realidad me gusta" son en vano, no funcionan, las cosquillas solo se sienten cuando está lejos y por algo asi como HISTERIA PURA quiero que vuelva a mí y nadie más lo toque. ¿Estoy un poco enferma? No. Es solo el taurus pride que llevo adentro. Y resulta que yo no soy cursi. Y me di cuenta que no puedo estar si no hay alguien que me esté mirando o deseando. Como mínimo. Que patetico y egocentrico es el ser humano. Odio ser un ser humano.
NOTA: *nunca* más me cuelgo a ver el atardecer porque las cosas fluyen y no puedo hacerme la estupida (más).
18 April 2007
Autocontrol. Autoboicot.
mala chika Psiklotimika de los pies a la kabeza dice: es la ley de la vida
mala chika Psiklotimika de los pies a la kabeza dice: es todo una mierda
mala chika Psiklotimika de los pies a la kabeza dice: jajajajajajajajaja
mala chika Psiklotimika de los pies a la kabeza dice: siempre keres lo ke no tenes siempre buskas lo ke no keres enkontrar
mala chika Psiklotimika de los pies a la kabeza dice: y cuando lo enkontras keres otra kosa
Estefanía dice: Exacto.
Estefanía dice: Eso esta pensando hace un momento
Estefanía dice: Por que despues de buscar tanto tiempo a una persona, cuando por fin,se da ya no me interesa?
Estefanía dice: Me da bronca porque parecen objetivos nada mas
mala chika Psiklotimika de los pies a la kabeza dice: me pasa tambien
Estefanía dice: Es un bajon!
Estefanía dice: Tal vez sea que uno se arma en su cabecita otra fantasia
Estefanía dice: ... y al final no es tan como me lo imaginé
mala chika Psiklotimika de los pies a la kabeza dice: y klaro
mala chika Psiklotimika de los pies a la kabeza dice: es ke nosotras pensamos tanto ke kemamos las posibilidades es komo ke las vivimos de mil y una formas en la kabeza ke kuando nos toka vivirlas en la realidad estamos tan konfundidad ke no hacemos ninguno de los mil y un planes ke teniamos kalkulados detalladamente
Estefanía dice: No lo podrias haber definido mejor!!!!!!!
Al otro día me senté a tomar una cerveza con AG y me dijo: "Eso se llama histeriquear". Ok. Puede que tenga un poco de razón.Me acuerdo que tuvimos una linda charla, tal vez dije mucho más de lo que debería, producto de la cerveza que estaba tomando o simplemente la necesidad de decirselo a alguien que no me juzgaría.
Y, le contaba, cuando me preguntaba en que andaba, si salía con alguien o no, que realmente estoy como perdida. Es por ley, cuando estás *solo*, no se te acerca nadie y cuando empezás a estar con alguien, todos los que no te daban bola se te tiran encima practicamente. Y pensaba que tantos meses habían sido de la primera vez que lo ví. Y de todas esas veces que no me animé a hablarle. Y esa vez que fui a verlo y no paraba de sonreir, y lo mucho que me llegaba esa sonrisa. Solo podía quererlo porque no lo tenía. Y lo miraba y me gustaba tanto!¿Qué fue lo que pasó? (Juro que mientras escribo esto me corre una sensación mágica por el cuerpo). - Puede que tal vez sea que tengo miedo de atarme a algo para prevenir el sufrimiento - me encontré diciendo. Y él que me escuchaba atentamente asentía con la cabeza. - Ya te habrás quemado, más de una vez - dijo. Asentí con la cabeza y me acordé de él. Me contaba sobre su relación actual y todo lo que implicó su divorcio, hacía dos años. Lo bien que había estado con ella y le pregunté si le había sido infiel, su repuesta fue un rotundo NO, argumentando "No necesitaba buscar a alguien más si estaba bien con ella. Yo cuando me meto con alguien, me meto a full". Cualquier chica querría oír eso y no lo dejaría pasar de largo. A mi me resultaba uno más que decía otra vez lo mismo. Después pronuncié la frase que NO DEBÍA y me dijo que ya se había dado cuenta, no era mi intención contarle de A, pero las cosas fueron fluyendo. Y cuando me dijo: "Ya vas a ver que cuando llegue no te vas a dar cuenta, te vas a mirar de afuera y no lo vas a poder creer" me brillaron los ojos, pude sentirlo.
Definitivamente, debería sentarme a pensar que carajo quiero. Pero es más fácil, hacer boludeces todo el tiempo y decir: "Total, tengo 20 años, si no lo hago ahora ¿Cuándo lo voy a hacer?"
No quiero arruinar las cosas otra vez ...
12 April 2007
05 April 2007
YO NO VOY
Historias de Amor * Alejandro Dolina *
El universo es una perversa inmesidad hecha de ausencia. Uno no está en casi ninguna parte.Sin embargo, en medio de las infinitas desolaciones hay una buena noticia: el amor.Los Hombres Sensibles de Flores tomaban ese rumbo cuando querían explicar el cosmos. Y hasta los Refutadores de Leyendas tuvieron que admitir, casi sin reservas, que el amor existe. Eso sí, nadie debe confundir el amor con la dicha. Al contrario: a veces se piensa que amor y pena son una misma cosa. Especialmente en el barrio del Ángel Gris, que es también el barrio del desencuentro.Las historias amorosas de los tiempos dorados son casi siempre tristes.Esto no basta para afirmar que todos los romances fueron desdichados: sucede - tal vez - que el arte necesita nostalgia. No se puede ser artista si no se ha perdido algo. Los poemas de amor satisfecho aparecen como una compadrada de mercaderes afortunados. Por eso los poetas de Flores buscaban el desengaño, porque pensaban que cerca de él andaba el verso perfecto. Casi todos quedaban en la mitad del camino.Manuel Mandeb veía las cosas de un modo más complicado. Admitía que la pena de amor conducía al arte. Pero también sostenía que el propósito final del arte es el amor. La recompensa del artista es ser amado.Así parecía opinar ives Castagnino, el músico de Palermo, quien componía valses melancólicos al sólo efecto de seducir señoritas. Cuando no lo lograba, su tristeza le dictaba otras canciones que más tarde le servían para deslumbrar señoritas nuecas, y así recomenzaba el círculo.Algunos muchachos sin vocación artística trataban de merecer a las damas cautivando las ciencias, la bondad, el coraje, a riqueza o la extorsión. Los autores de aforismos extrajeron de estas realidades una conclusión modesta: si no fuera por el amor, nadie haría gran cosa. Las muchachas beligerantes podrán objetar que estos pensamientos parecen reservados a la conducta masculina. Al respecto, Mandeb creía que las mujeres hacían de ella mismas un hecho artístico.El polígrafo de Flores, en un rapto de arbitrariedad, llegó a establecer un orden de cualidades, según su eficacia para enamorar.Colocó en primer lugar la bellez y luego la juventud, aclarando que estas dos virtudes son tal vez una sola.Después ubicó las condiciones espirituales: inteligencia y bondad. En último término, el poder y el dinero.Muchedumbres de feos de cierta edad polemizaron con Mandeb reclamando el derecho a ser amados por su limpieza, trayectoria comercial o apellido ilustre.De todos modos, para este oscuro pensador, el amor era una lor exótica cuyo hallazgo ocurría muy pocas veces.- De cada mil personas que pasen por esa puerta acaso nos conmueva solamente una. Del mismo modo, quizá sólo una allá entre las mil tenga a bien impresionarse con nosotros. La cuenta es sencilla: sin contar percepciones engañosas y desiluciones posteriores, la posibilidad de un amor correspondido es de una en un millón. No está tan mal después de todo.Pero dejemos la pura especulación de los espíritus obtusos de Flores. Mucho más interesante es saber como amaron realmente. Para ello habremos de transcribir algunas historias que presumen de veraces y que han llegado hasta nosotros por avenidas literarias o por oscuros atajos confidenciales.
Historia del que se enamoró de una niña demasiado joven
Manuel Mandeb supo tener amores con una niña muy joven de la calle Páez. La muchacha no hizo cuestión por la diferencia de edades y además es cierto que Mandeb era un hombre de aspecto soberbio, dentro de su sombrío estilo. Pero pronto empezaron las dificultades.Un día, Manuel insistió en caminar bajo un aguacero mientras recitaba a los gritos un soneto flamante. Una noche le hizo el amor en la casa embrujada de la calle Campana para espantar a los demonios. A veces, de madrugada, se trepaba hasta la ventana de la niña, en el tercer piso, y dejaba prendida una flor roja. Una tarde de invierno le hizo probar el licor del olvido y el vino del recuerdo. En verano, le sacaba la blusa en las calles oscuras y le ponía alguna de sus gastadas camisas azules. Para su cumpleaños le regaló una sombra robada en Villa del Parque que había encerrado en una caja de cristal.Después enseñó a todos los pájaros de FLores a cantar el nombre de la muchacha en su ventana.Entonces la niña abandonó a Mandeb y comentó luego a sus amistades en una pizzería:- No éramos de la misma generación.
Historia del que padecía los dos males
En la calle Caracas vivía un hombre que amaba a una rubia. Pero ella lo despreciaba enteramente.Unas cuadras más abajo dos morochas se morían por el hombre y se le ofrecían ante su puerta. Él las rechazaba con honestidad.El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar aq uien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar.El hombre de la calle Caracas padeció de ambas desgracias al mismo tiempo y murió una mañana ante el llanto de las morochas y la indiferencia de la rubia.
La calle de las novias perdidas
Hay una calle en Flores en la que viven todas las novias abandonadas. Al atardecer salen a la vereda y miran ansiosas hacia las esquinas para ver su vuelven los novios que se fueron. A veces conversan entre ellas y rememoran viejos paseos al Rosedal.Por las noches se encierran a releer cartas viejas que guardan en cajotas primorosas o a mirar fotografías grises.Los domingos se ponen vestidos floreados y se pintan los labios. Algunas escriben diarios íntimos con letra prolija.Dicen que no es posible encontrar esa calle. Pero se sabe que algún día desembocará en la esquina el batallón de novios vencedores de la muerte para rescatar a las ovias perdidas y llevarlas de paseo al Rosedal. Esto será dentro de mucho tiempo, cuando endulce sus cuerdas el pájaro cantor.
Existen por ahí infinidad de personas confiables que juran que el amor es posible en todos los barrios. No habrá de discutirse semejante tesis. Pero el que quiera vivir pasiones locas, es mejor que no pierda el tiempo en rumbos equivocados. Una historia terrible está espernado en Flores.
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Paradójico
